Para combinar estas tecnologías, los investigadores de Alberta tuvieron que rediseñar ambos componentes. “Toda la máquina está diseñada de forma distinta,” afirma Fallone. Se utiliza un escudo especial. Y en vez de utilizar un campo magnético de alta potencia generado por bobinas de cable superconductor, tal y como ocurre con los aparatos de IRM clínicos, esta máquina utiliza un imán permanente débil. El imán débil interfiere mucho menos con el acelerador y es más pequeño y económico. En diciembre, el grupo de Fallone publicó los resultados de los estudios sobre generación de imágenes, demostrando que se pueden generar imágenes de resonancia magnética y utilizar el acelerador lineal sin que ambos aparatos interfieran.
Sin embargo, el imán débil crea otro tipo de problema: la calidad de la imagen es mucho menor. Por tanto, los investigadores de la Universidad de Stanford están trabajando en una serie de métodos informáticos para general la información necesaria a partir de estas imágenes de baja resolución. “El diagnóstico con IRM requiere una alta calidad de imagen, pero para la radioterapia no es necesario poder ver el tumor con todo detalle,” afirma Amit Sawant, instructor de oncología de radiación en la Escuela de Medicina de Stanford. “Nos podemos permitir perder la señal de imagen, y aún así obtener la suficiente información como para saber cuándo se está moviendo el tumor.” Lo importante durante la radioterapia, señala Fallone, es poder ver los bordes del tumor.
Fallone y Sawant presentarán los resultados iniciales de los estudios de seguimiento de imágenes, llevados a cabo con el prototipo de dispositivos combinados, durante una conferencia en Anaheim. El grupo de Sawant hará una descripción de un software de captación de imágenes que permite a la máquina tomar cinco imágenes de resonancia magnética de dos dimensiones por segundo—mucho más rápido que el IRM convencional. Los investigadores de Stanford lograron aumentar la velocidad de las imágenes mediante la reducción del área de imagen y la utilización de una técnica denominada como de detección por compresión. Una vez que se almacenan las imágenes, se desechan alrededor de un 90 por ciento de los datos; mediante la detección por compresión, para empezar, es posible adquirir únicamente ese 10 por ciento de datos importantes.
Fallone presentará los resultados y demostrará que este tipo de guía en tiempo real se puede utilizar para redirigir el haz de rayos x del prototipo. “Hasta ahora, para la guía de imágenes sólo disponíamos de los TAC,” señala Bhadrasain Vikram, jefe de la división oncológica de radiación clínica de Programa de Investigación sobre la Radiación del Instituto Nacional contra el Cáncer. “Nos alegra saber que las IRM están disponibles y que se pueden utilizar para obtener información más precisa.” Un mejor tipo de guía durante las sesiones de radioterapia, señala Vikram, puede que acelere los tratamientos o incluso “cure algunos cánceres que hoy día no se pueden curar.”
Sin embargo, antes de que el sistema se pueda poner a prueba en pacientes, los investigadores advierten que el proceso de adquisición de imágenes necesita acelerarse aún más, para que se puedan generar imágenes en 3-D. El dispositivo también se tiene que poner a prueba en animales. Fallone cree que las pruebas en humanos no comenzarán hasta al menos cinco años.
Biotecnología
Terapia de radiación para objetivos en movimiento
PorKatherine Bourzac
5 min
29 de julio de 2009
