"Esto logra cambiar lanpercepción de la terapia puesto que se trata de jugar juegos," afirmó Ducharme,nque presentó la investigación en la conferencia Future of Health Technology ennMIT a principios de esta semana.nn
Elnjuego, en el que los jugadores disparan a invasores alienígenas al tiempo quenevitan las naves amigas, está conectado a un sistema de seguimiento del ritmoncardíaco que se coloca en el jugador. El pulso del jugador se eleva demasiadonalto durante el juego, la dificultad para controlar el juego aumenta. Comonrespuesta, el jugador tiene que emplear las técnicas de relajación aprendidasncon anterioridad durante la terapia dentro del contexto del juego, disminuyendonel ritmo cardíaco y logrando calmarse. "La idea es crear una situaciónnmedianamente estresante en la que el jugador deba regular su respuesta," afirmónKahn. "Con suerte esa habilidad para ejercitar el control se acabaránexpandiendo a otras situaciones."
