“Han descubierto un buen método para fabricar lentes,” afirma Nicholas Fang, profesor asistente de ciencia e ingeniería mecánica en la Universidad de Illinois, en Urbana-Champaign. Las lentes esféricas normalmente se fabrican mediante litografía en múltiples pasos, para crear un molde que después se cubre con polímeros y se calienta, afirma. El índice de refracción de las nanolentes—la forma en que la velocidad de la luz cambia al pasar a través de ellas—es también impresionante, afirma Fang.
Para poder examinar las propiedades de las lentes, los investigadores coreanos las manipularon mediante el uso de una punta de un microscopio de fuerza atómica, colocándolas en varias superficies para obtener imágenes o litografía. Para demostrar que se podían obtener imágenes más allá del límite de defracción, las lentes se utilizaron en junto a un microscopio óptico para observar un chip con barras metálicas separadas a una distancia de 220 nanómetros. Sin las lentes, el microscopio, con una resolución limitada a unos 320 nanómetros, no pudo distinguir las mismas barras. Los estudios posteriores mostraron que las lentes se pudieron usar para ampliar objetos unas 2,5 veces. Y cuando las lentes se utilizaron para enfocar luz ultravioleta para su uso en litografía, fueron capaces de distinguir puntos de hasta 100 nanómetros al aire libre (el límite normal de unos 192 nanómetros).
Las lentes también funcionan bien con la luz casi infrarroja, que se utiliza en telecomunicaciones. Los detectores de luz infrarroja normalmente no son tan sensibles como los que se usan con otras longitudes de onda, afirma Wong desde Columbia. Para demostrar la sensibilidad de las lentes en este rango, el equipo coreano colocó una lente encima de una nanopartícula emisora de luz casi infrarroja denominada como punto cuántico, con lo que se demostró una mejora en la capacidad de detección.
Una limitación de estas nanolentes, así como de otras superlentes, es que sólo funcionan en lo que se conoce como casi campo. Es decir, sólo pueden enfocar luz o recoger luz de aquellos objetos que se encuentran a un distancia física extremadamente cercana, y se debe colocar encima de la superficie o sostenerse a sólo nanómetros de distancia. Habrá que solucionar este problema antes de que las nanolentes se puedan convertir en dispositivos prácticos.
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Una superlente que se ensambla por sí misma
PorKatherine Bourzac
4 min
24 de julio de 2009
