Aquellosnque apoyan este tipo de tecnología esperan que su rendimiento en el mercado noncondicione su futuro. Los informes señalan que durante los ocho meses tras lansalida al mercado, sólo se han vendido 100 coches (a través de Green Ca Congress), muchos menos que la cifra de 3.000 a 4.000 vehículos que tenía prevista.
En losnEstados Unidos, el primer híbrido conectable saldrá al mercado probablemente denla mano de la startup Frisker Automotive más adelante en 2009, seguido por elnampliamente publicitado Chevy Volt el año próximo. GM, a través de la fuertencampaña de marketing del Volt, ha puesto gran parte de su reputación en manosndel coche. Se espera que se venda por entre 40.000 y 45.000 dólares, y elnvehículo de Frisker--un sedán de lujo--se venderá por 87.900 dólares. El vehículonde BYD no se ha logrado vender a pesar de su precio más reducido--alrededor den22.000 dólares. Por supuesto, estamos hablando de mercados distintos.
Losntres vehículos tienen grandes paquetes de baterías capaces de almacenar lansuficiente energía para 40 millas de conducción (64,3 kilómetros). Toyota, quendesveló esta semana un prototipo de su propio híbrido conectable en la feria denautomóviles de Frankfurt, va a probar una estrategia distinta--su coche sólonproveerá 12 millas de conducción eléctrica (19,3 kilómetros). El paquete denbaterías más pequeño podría hacer que los coches fuesen más baratos que losnvehículos de amplio rango, aunque no está claro que Toyota pueda superar alnprecio BYD. No obstante, Toyota tiene pensado poner a prueba unos cuantosncentenares de su conectable bajo condiciones de trabajo reales antes denlanzarlos al mercado. Además, se afirma que BYD empezará a vender su propionhíbrido conectable en los Estados Unidos dentro de un par de años.
