Face++ ha transformado los negocios en China, tanto online como en el plano físico. El metro y las estaciones de tren utilizan su tecnología de reconocimiento facial para agilizar el proceso de selección; las aplicaciones bancarias lo usan para confirmar las identidades de sus usuarios.
Estar en China le ha dado una ventaja. En Occidente, el reconocimiento facial se ha limitado principalmente a las aplicaciones orientadas al consumidor, como el desbloqueo de smartphones. Pero en China, tanto el Gobie o como las grandes compañías no han dudado en respaldar la tecnología. Esto le da a Megvii amplias oportunidades para comercializar sus algoritmos para industrias tan diversas como la seguridad pública, el sector inmobiliario, las finanzas y el comercio minorista.
Yin admite que la privacidad es un problema. Afirma que sus productos procesan datos brutos confidenciales en dispositivos locales en lugar de almacenarlos en la nube. También le gustaría ver un estándar de privacidad de usuario en toda la industria. "Cuando haya un buen sistema para administrar y ejecutar estas tecnologías, los beneficios que traerán superarán los inconvenientes", concluye.

