Innovadores menores de 35 2026 · Clima y energía · Universidad de Mánchester · 33 años
La capacidad del mundo para adaptarse al cambio climático depende en gran medida de los modelos, desde las previsiones meteorológicas a corto plazo hasta las simulaciones a largo plazo que capturan cómo interactúan la tierra, los océanos, el hielo marino y la atmósfera a lo largo del tiempo. Sin embargo, los modelos climáticos convencionales, basados en las leyes de la física, se basan en cálculos complejos que exigen una gran capacidad de procesamiento.
Los modelos de IA, entrenados con los resultados de modelos clásicos, han comenzado recientemente a ofrecer predicciones comparables de forma más rápida y con menor coste computacional. Pero tienen puntos ciegos: lograr que funcionen en ciudades, por ejemplo, es complicado. Además de los fenómenos a escala planetaria, la temperatura y el clima urbanos dependen de factores como la densidad y altura de los edificios y la reflectividad de los tejados, aspectos difíciles de cuantificar a gran escala.
Zhonghua Zheng, de 33 años, ha desarrollado un modelo climático de IA que representa con mayor precisión las complejidades de la jungla urbana. El equipo de Zheng en la Universidad de Mánchester, donde es profesor asociado de ciencia de datos y analítica ambiental, lo entrenó con los resultados de un modelo climático convencional basado en la física, llamado Community Land Model Urban, que simula las interacciones entre la atmósfera y las superficies. Lo ajustaron utilizando mediciones reales de una ubicación de Londres de flujos de calor urbanos —la transferencia de calor de las superficies al aire—. Finalmente, evaluaron sus resultados comparándolos con otro conjunto de datos del mismo sitio; se acercó más a esas observaciones que su predecesor convencional. Y produjo en solo 17 segundos una simulación climática urbana a largo plazo que un modelo convencional habría tardado 12 horas en generar.
Junto a su trabajo con la IA, Zheng ha sido pionero en sistemas de clasificación que ayudan a los modelos convencionales a capturar la transferencia de calor relacionada con la disposición de los edificios, los tejados y el tráfico. Todos sus marcos de modelado son de código abierto, y varios son accesibles públicamente a través de una plataforma basada en la nube. Esto significa que cualquiera puede ejecutar simulaciones climáticas para ciudades de todo el mundo. Zheng espera que su trabajo ayude a los planificadores a diseñar espacios urbanos más resilientes y a los responsables políticos a desarrollar mejores sistemas de alerta temprana para fenómenos meteorológicos extremos.

