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Innovadores menores de 35

Emprendedores

Sus innovadores enfoques de negocio pueden salvar vidas, mejorar las interfaces, ayudarnos a dormir mejor y reducir el despilfarro de comida

Tom Carter (Reino Unido), 34

Ultrahaptics

Su sistema de ultrasonidos recrea formas y texturas en el aire con las que se puede interactuar sin usar mandos ni gafas

Cuando Microsoft presentó en 2011 su controlador Kinect para Xbox aspiraba a marcar un hito en las interfaces de comunicación entre usuarios y máquinas. Era la primera vez que los consumidores no tenían que sujetar un mando para controlar un ordenador. Pero este novedoso sistema eliminaba la retroalimentación táctil. El usuario ya no sentía nada al realizar una acción: ni un clic, ni una vibración, nada.

Esta carencia activó la imaginación de Tom Carter mientras estudiaba Ingeniería Informática en la Universidad de Bristol (Reino Unido). Quería devolver el sentido del tacto al usuario sin obligarle a llevar gafas o guantes ni tener usar mandos. Para ello, creó un sistema que genera vibraciones en el aire que pueden sentirse con las manos desnudas. Sus invenciones, y la fundación de la empresa con la que las ha llevado al mercado, Ultrahaptics, le han convertido en uno de los ganadores de Innovadores menores de 35 Europa 2018 de MIT Technology Review en español.

Muchos aficionados a los videojuegos sueñan con poder empujar físicamente la pared que oculta una puerta secreta, sentir el roce de la vegetación al avanzar por la jungla, o descargar un rayo contra uno de sus enemigos. Este tipo de sensaciones son posibles gracias al dispositivo creado por Carter, compuesto por un conjunto de altavoces que emite ondas de ultrasonidos enfocadas hacia las manos del usuario. Para dirigir con precisión las ondas, unas cámaras que detectan dónde se encuentran completan el dispositivo. Al impactar, estas ondas hacen que la piel vibre y provocan la sensación de tacto. "El campo acústico se puede manipular para crear la sensación de un clic de botón, la forma de un objeto o la textura de un material", explica Carter.

De hecho, el abanico de aplicaciones es tan amplio como el conjunto de ocasiones en las que el tacto nos ayuda a percibir el entorno e interactuar con él. En el hogar, se podría encender la televisión o las luces sin usar mandos ni interruptores, solo con un movimiento de la mano en el aire. También se podría subir o bajar la potencia de un horno y consultar datos en una pantalla sin tocar alimentos, objetos no estériles o frágiles, una gran ventaja para cocineros y cirujanos.

Además, desde hace años, Ultrahaptics colabora con Bosch para llevar su tecnología a la automoción. El año pasado presentaron en la feria CES un coche con un sistema de reconocimiento de gestos y feedback háptico, con el que es posible mover los controles del salpicadero sin tocarlos. Según Ultrahaptics, recibir retroalimentación háptica en el aire confirma al conductor que su gesto ha sido reconocido y hace "que se sienta más en control, y que su carga mental y la distracción se reduzcan". En un reciente informe realizado en colaboración con la Universidad de Nottingham (Reino Unido), 48 participantes usaban diferentes interfaces humano-máquina (pantalla táctil y control del gestos, con y sin feedback háptico en el aire añadido) en un simulador de conducción para realizar tareas como apretar un botón o mover una barra deslizante. Según sus resultados, el tiempo que los participantes apartaban los ojos de la carretera se reducía cuando se añadía retroalimentación háptica al control por gestos. Incluso, el 39 % de ellos pudo realizar estas tareas sin apartar la vista ni un segundo. Y los participantes tenían tres veces mayor precisión en el movimiento de la barra deslizante cuando usaban control por gestos junto con la tecnología háptica que cuando usaban una pantalla táctil.

El modelo de negocio de Ultrahaptics se basa en la concesión de licencias, lo que les ha permitido obtener ingresos rápidamente y llegar a mercados grandes y muy diversos. El primer producto comercial que incluye su tecnología es una máquina de casino con tecnología háptica, explica Carter. Ahora van a lanzar un dispositivo que convierte los carteles publicitarios en interfaces inmersivas. Y por supuesto, uno de sus grandes campos es la realidad virtual. Acompañado de unas gafas, el sistema permite crear universos más ricos en los que la visión 3D de los objetos y la presencia del jugador en el entorno se complementa con sensaciones táctiles.

Para el cofundador de Luz Wavelabs y miembro del jurado de Innovadores menores de 35 Europa, Rubén Criado, Carter "ha desarrollado una tecnología disruptiva durante su tesis doctoral y cofundado y desarrollado una compañía de 100 empleados con más de 30 millones en fondos y un enorme potencial en diferentes mercados, incluyendo la electrónica de consumo". Según Criado, su proyecto es "completamente único e impresionante" y "puede cambiar totalmente la forma en que interactuamos con la experiencia de usuario en muchos mercados".

 

Por: Elena Zafra