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Justin Saglio

Robótica

La RA penetra en la mente de un robot para averiguar qué planea hacer

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Los humanos tenemos muchas herramientas para comunicarnos que nos ayudan a colaborar de forma eficaz, como el corporal y hasta una simple mirada. Para lograr una coordinación similar con los robots, este nuevo sistema se conecta a su cerebro y muestra sus intenciones con realidad aumentada

  • por Antonio Regalado | traducido por Mariana Díaz
  • 11 Junio, 2018

Cuando los de la mudanza llegaron al laboratorio de robótica de la investigadora de la Universidad Brown (EE. UU.) Stefanie Tellex a finales de mayo, sus estudiantes observaron con interés todo el proceso. Prestaron mucha atención a cómo el equipo trabajaba codo con codo de forma eficaz para transportar un sofá. Para coordinarse, empleaban el lenguaje corporal, el contacto visual y algunas órdenes como: "1-2-3, arriba".

¿Podrían robots y humanos llegar a colaborar igual de bien? Ese es el objetivo de la investigación de Tellex, que trata de ofrecer a humanos y robots, las mejores herramientas para que se entiendan un poco mejor y trabajen juntos de forma más fluida en entornos reales.

Algunos robots, como el aspirador Roomba, solo necesitan un comando: limpiar o parar. Tellex explica: "Esa es la mejor interfaz correcta para una Roomba, pero hay otros robots cuyas capacidades van más allá de una sola función. Nos gustaría poder decirles cualquier cosa que esté dentro de sus capacidades físicas. Estoy trabajando en un sistema donde el usuario puede hablar con el robot como si fuera una persona, le podría decir: 'Coloca la caja ahí', y el robot lo entendería".

Es un problema difícil, sobre todo porque uno tiene muchas maneras distintas de describir lo que quiere hacer. El año pasado, el equipo de Tellex presentó el año pasado, presentó un proyecto en el que usaron una interfaz de voz para ver si una persona y un robot de agarre eran capaces de colaborar para seleccionar un objeto de un grupo de productos similares en una mesa, incluidos cuencos, marcadores y cucharas. Decirle al robot: "¿Me puedes pasar ese cuenco?", podría dejar generarle dudas, así que lo programaron para que pudiera hacer algunas preguntas para aclararse, como preguntar: "¿Esta?" (ver Este robot no va de listo y pide ayuda cuando no entiende lo que debe hacer).

El equipo de investigadores de Brown invitó a 16 voluntarios al laboratorio y descubrió que gracias a ese mini diálogo, los robots hacían el trabajo un 25 % más rápido y con mayor precisión. La gente también pensaba que el robot era mucho más inteligente de lo que realmente era. "Era tan bueno que la gente creía que el sistema podía entender frases como 'a la izquierda', incluso cuando no lo hacía. Pero la máquina hacía una pregunta, así que parecía que entendía la frase", recuerda Tellex.

El próximo paso del proyecto, dirigido por el estudiante de doctorado David Whitney, consiste en combinar comandos verbales con un casco de realidad aumentada HoloLens. El sistema muestra al usuario las versiones fantasmales de color púrpura que representan las acciones que el robot planea realizar, para que la persona pueda corregirlas o ajustarlas si es necesario.

Whitney explica que el objetivo es entrar en la mente del robot: "Los buenos transportistas utilizan el lenguaje corporal, pero los robots no se parecen a nosotros. Por lo que esta es una forma de visualizar la información del robot, de ver lo que está pensando".

Robótica

 

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