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Los incendios en la Isla Canguro de Australia han creado espesas nubes de humo

Cambio Climático

La gravedad del incendio de Australia en cifras

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El fuego ya ha generado más emisiones de efecto invernadero que los 116 países del mundo con menores emisiones en un año. Las llamas ya han devorado más de 10 millones de hectáreas del país y han acabado con la vida de 25 personas y de miles de millones de animales. Y la cosa va a peor

  • por James Temple | traducido por Ana Milutinovic
  • 15 Enero, 2020

Los incendios forestales que azotan la costa este de Australia ya han emitido a la atmósfera alrededor de 400 millones de toneladas métricas de dióxido de carbono. Este volumen no hará más que intensificar el cambio climático que ya está  impulsando dichos incendios.

La cifra también supera a las emisiones totales anuales de los 116 países del mundo con menores emisiones, y nueve veces la cantidad producida durante la temporada de incendios en 2018 en California (EE. UU.) que también batió un récord. También añade unas tres cuartas partes de las emisiones de gases de efecto invernadero anuales de Australia, que este año se estaban estancando.

Pero, esos 400 millones de toneladas no son una cantidad nunca vista para este país en este momento del año. En Australia, los incendios forestales veraniegos son algo común. De hecho, su temporada de fuegos es cada vez más larga y su número de días con "riesgo muy alto de incendio" es cada vez mayor.

Durante las brutales temporadas de incendios australianos desde septiembre hasta principios de enero de 2011 y 2012 respectivamente, las emisiones asociadas a los incendios forestales del país superaron los 600 millones de toneladas, según el Servicio de Monitorización de la Atmósfera del programa Copérnico de la Unión Europea.

Emisiones de incendios forestales desde septiembre hasta principios de enero, en todo el país y en Nueva Gales del Sur.

Gráfico: Emisiones por incendios forestales desde septiembre de 2019 hasta principios de enero de este año. A la izquierda, en todo el país; a la derecha, en Nueva Gales del Sur. Crédito: Servicio de Monitorización la de Atmósfera del programa Copérnico.

Pero las emisiones actuales sobrepasan, por mucho, los niveles típicos de la región de Nueva Gales del Sur, donde se están concentrando los incendios de este año. Según un comunicado del Servicio de Bomberos Rurales de la región, desde el 1 de junio se han quemado más de 5,2 millones de hectáreas en todo el estado.

El cambio climático no provoca los incendios forestales de forma directa. Pero el aumento de las temperaturas y la disminución de las lluvias secan los árboles, las plantas y el suelo, convirtiéndolos en combustible que amplifica los incendios cuando empiezan.

Un informe de 2018 de la Agencia Científica Nacional de Australia y de la Oficina de Meteorología concluyó que el cambio climático ha contribuido a agravar las condiciones de incendios de este país, señalando que la temperatura media ha aumentado más de 1 ˚C.  

A su vez, estos enormes incendios estimulan aún más el cambio climático. Cuando los árboles y las plantas arden, liberan el carbono que almacenan en sus troncos, hojas, ramas y raíces. Eso crea un círculo vicioso, ya que los mismos impactos del cambio climático lo empeoran aún más, lo que dificulta aún más nuestra capacidad de resolver este problema.

Hasta el momento, los incendios han tenido efectos devastadores en Australia:

En una entrevista con la Radio Nacional Pública, el profesor de ecología terrestre Chris Dickman afirmó: "Probablemente todo el mundo sepa que Australia tiene la tasa de extinción de mamíferos más alta del mundo. Los sucesos como este aceleran el proceso de extinción para una variedad de otras especies. Así que se trata de un momento muy triste".

Y, por si fuera poco, en los últimos días la situación se ha vuelto más peligrosa a causa de la reactivación del calor y el viento. Dos fuegos gigantes se fusionaron en un "mega incencio" en 600.000 hectáreas que atraviesan los estados Nueva Gales del Sur y Victoria.

Cambio Climático

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