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Foto: Las mujeres rescatan sus pertenencias de sus casas inundadas después de las recientes lluvias monzónicas, en la provincia de Sindh en Pakistán. Créditos: AP/Fareed Khan

Cambio Climático

La visible huella del cambio climático en las inundaciones de Pakistán

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El análisis realizado por World Weather Attribution desliza que el calentamiento global aumentó la gravedad de este fenómeno meteorológico. Sin embargo, existen dudas sobre su impacto debido a que los modelos aplicados no recogen la variabilidad del territorio. 

  • por James Temple | traducido por Ana Milutinovic
  • 21 Septiembre, 2022

La destrucción de casi 2 millones de hogares y 1.000 fallecidos es el balance que ha dejado el monzón del sur de Asia que inundó Pakistán en estas últimas semanas. Y existe una alta probabilidad de que el cambio climático intensificase este fenómeno.

La sospechas proceden de las conclusiones del nuevo análisis elaborado por la red de científicos World Weather Attribution, que utilizan modelos climáticos, observaciones meteorológicas y otras herramientas para determinar si el calentamiento global aumentó la probabilidad o la gravedad de los recientes fenómenos meteorológicos extremos.

Sin embargo, en este caso, no está claro en qué medida influyó el cambio climático.

Es relativamente sencillo realizar un estudio de atribución que evalúe la influencia del calentamiento en las olas de calor, donde las temperaturas medias más altas elevan la línea de base de la que parten estos fenómenos sofocantes. 

Este grupo ha calculado con precisión cuánto alteró el cambio climático las probabilidades de que se produjera la abrasadora ola de calor del noroeste del Pacífico el año pasado, asegurando que tales condiciones serían "al menos 150 veces más raras sin el cambio climático inducido por el hombre". También analizó la reciente ola de calor de Reino Unido y concluyó que el cambio climático la volvió "al menos 10 veces más probable", mientras que, la de Pakistán e India a principios de este año, se volvió "30 veces más probable".

Pero los investigadores señalaron en un comunicado de prensa que el uso de los modelos climáticos para identificar el papel del calentamiento global en la amplificación de la temporada de monzones resultó ser más complicado. World Weather Attribution atribuyó la incertidumbre a una combinación de la gran variabilidad en los patrones de lluvia intensa durante largos períodos, los procesos naturales que los modelos pueden no capturar completamente, así como las peculiaridades climáticas del territorio. La cuenca del río Indo está ubicada en el borde occidental del área monzónica de la región, donde existen grandes diferencias en las tendencias de lluvia entre el oeste seco y el este húmedo.

plano general desde un helicóptero de un pueblo inundado en Pakistán. Personas varadas piden ayuda desde un área seca.

Foto: Las fuertes lluvias monzónicas también provocaron grandes inundaciones en todo Pakistán durante el verano de 2010. Créditos: Paula Bronstein/Getty


Por otro lado, los registros meteorológicos muestran claramente que los períodos de lluvia más fuerte de la región se han intensificado en las últimas décadas, en un 75% en las dos provincias más afectadas, aproximadamente. Algunos modelos encontraron que el cambio climático pudo haber aumentado las precipitaciones hasta en un 50% durante los cinco días más lluviosos de la temporada de monzones de dos meses en esas áreas.

"Entonces, aunque resulta difícil dar una cifra precisa de la contribución del cambio climático, las huellas del calentamiento global son evidentes", escribió en un comunicado la profesora titular de ciencias climáticas del Imperial College London (Reino Unido) y una de las líderes de World Weather Attribution, Friederike Otto.

En un artículo científico publicado el pasado jueves, el equipo de investigadores señaló que una combinación de fuerzas meteorológicas provocó las precipitaciones extremas. Incluyeron el fenómeno bautizado como "La Niña", que enfría las aguas superiores del océano y lleva mayores lluvias de lo habitual en gran parte del mundo, junto con un clima inusualmente cálido de primavera y verano en Pakistán. Esas temperaturas elevadas también aceleraron el deshielo de los miles de glaciares que alimentan el río Indo, aunque se desconoce cuánto contribuyó esto a la inundación.

Los científicos del clima llevan mucho tiempo advirtiendo que los patrones globales de lluvia se volverán más irregulares a medida que el planeta se caliente, lo que hará que los períodos muy húmedos y secos sean más comunes. Entre otros factores, el aire más cálido retiene más humedad, absorbe el agua de los suelos y las plantas y altera los sistemas de presión atmosférica. El Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático de la ONU proyecta que en las próximas décadas los monzones del sur de Asia se volverán más variables de un año a otro, pero aumentarán en intensidad en general a lo largo del siglo XXI.

Además, es probable que los días de lluvia más intensa de Pakistán se vuelvan aún más extremos a medida que aumentan las temperaturas, según World Weather Attribution. Eso resalta la necesidad de que el país apuntale las riberas de sus ríos, sus hogares y otras infraestructuras para proteger a los ciudadanos, y que las naciones ricas, que han producido una parte tremendamente desproporcionada de la contaminación climática, hagan todo lo posible para ayudar.

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