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Biotecnología

La escasez de medicamentos contra el cáncer muestra los fallos de la cadena de suministro

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La última escasez de medicamentos es grave. ¿Qué hace falta para abordar el problema?

  • por Cassandra Willyard | traducido por
  • 28 Agosto, 2023

Si ha seguido los titulares sanitarios de los últimos meses, habrá oído que escasean muchos medicamentos de venta con receta. La semana pasada, The New York Times publicó un artículo sobre la escasez de medicamentos para el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH). También ha sido difícil encontrar ciertos esteroides. Pero muchos de los titulares que me han llamado la atención se han centrado en la falta de medicamentos para quimioterapia. Para los enfermos de cáncer, la escasez puede significar la diferencia entre la vida y la muerte.

La semana pasada, la Sociedad Americana de Farmacéuticos de Hospital (ASHP, por sus siglas en iglés) publicó los resultados de una encuesta realizada a sus miembros para evaluar la gravedad de este problema. La escasez de medicamentos no es nada nuevo, pero los resultados de más de 1.000 farmacéuticos sugieren que la crisis actual es especialmente preocupante. Más del 99% de los encuestados, casi todos ellos farmacéuticos que trabajan para hospitales o sistemas sanitarios, han informado de que se enfrentaban a escasez de medicamentos. En algunos casos, la falta de medicamentos es preocupante pero manejable.

"Hablamos de cosas que podemos sustituir fácilmente por otra cosa. O podemos proporcionar una dosis diferente o una vía de administración distinta", afirma Michael Ganio, director sénior de Práctica Farmacéutica y Calidad de la ASHP. Pero en esta última encuesta, casi un tercio de los encuestados dijo que la escasez actual había obligado a su hospital a racionar, retrasar o cancelar tratamientos o procedimientos. "Eso es significativo", añade. 

La actual crisis de los medicamentos contra el cáncer tiene su origen en un incidente ocurrido el pasado otoño. Muchos de los productos farmacéuticos que se venden en Estados Unidos (EE UU) se fabrican en el extranjero. En noviembre de 2022, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) visitó una de esas plantas en la India, propiedad de Intas Pharmaceuticals. Los inspectores observaron numerosas infracciones relacionadas con el control de calidad y la integridad de los datos. Como consecuencia, la planta interrumpió la producción. Fue la primera ficha de dominó que cayó en una cadena que desembocaría en una escasez nacional de medicamentos para el tratamiento del cáncer.

Antes del cierre, Intas producía aproximadamente el 50% del suministro de EE UU de cisplatino, un medicamento oncológico común para tratar los cánceres de testículo, ovario, vejiga, cabeza y cuello, pulmón y cuello uterino. Cuando la planta interrumpió la producción, otros fabricantes no pudieron aumentar lo suficiente para evitar un déficit y los fabricantes no tuvieron esa capacidad de reacción. Si una empresa produce sistemáticamente el 10% de la cuota de mercado, "¿cuál es su incentivo para tener capacidad para producir el 30 o el 40%?", dice Mariana Socal, investigadora de política sanitaria de la Escuela de Salud Pública Bloomberg de Johns Hopkins.

Cuando el cisplatino empezó a escasear, los oncólogos se pasaron al carboplatino, otra terapia habitual contra el cáncer, que también producía Intas. Una encuesta realizada en mayo en centros oncológicos de EE UU reveló que el 93% sufría escasez de este fármaco. Y ahora que Intasha dejado de producir carboplatino y ha aumentado la demanda, ese medicamento también escasea. Fue "como un efecto dominó en la cadena de suministro", dice Socal.

El impacto en los pacientes ha sido profundo. Algunos han recibido dosis más pequeñas y otros han tenido que saltarse o retrasar tratamientos. Algunas organizaciones médicas aconsejan a los médicos que reserven el cisplatino y el carboplatino para los pacientes con posibilidades de curación.

Ravi Rao, oncólogo de un centro oncológico de Fresno (California), declaró a The New York Times: "Esta escasez provocará muertes. No hay forma de evitarlo. No se pueden eliminar estos fármacos que salvan vidas y no tener malos resultados".

Aunque Intas vuelva a funcionar y la escasez disminuya, el sistema seguirá siendo vulnerable. Socal compara el sistema de fabricación de medicamentos con una persona que padece una enfermedad crónica. Los brotes pueden ir y venir, pero "seguimos teniendo esa enfermedad crónica subyacente en toda nuestra cadena de suministro".

Los medicamentos genéricos son especialmente vulnerables a la escasez porque los beneficios son escasos. Tanto el cisplatino como el carboplatino cuestan menos de 25 dólares (unos 23 euros) el vial. "El libre mercado impulsa esta carrera a la baja", afirma Socal. Cuando los precios —y, por tanto, los beneficios— son tan bajos, los fabricantes no tienen ningún incentivo para invertir en la mejora de las prácticas de fabricación de estos medicamentos, algo que podría incluir la actualización de los equipos, la ampliación de la capacidad y la creación de redundancias.

No ocurre lo mismo con los medicamentos de marca, que siguen estando patentados y, por tanto, producidos por una sola empresa. "Hay muchos incentivos económicos para mantener esas líneas de producción en funcionamiento", afirma Ganio.

Hay formas de mitigar el impacto de la escasez. Una mejor planificación podría ayudar. Actualmente, la escasez de medicamentos se produce con muy poca antelación y el mercado se ve obligado a reaccionar. Pero la inteligencia artificial (IA) podría proporcionar un sistema de alerta temprana de la escasez de medicamentos para ayudar a fabricantes y farmacias a planificar con antelación.

Una empresa de gestión de la cadena de suministro, TraceLink, ha desarrollado un producto diseñado precisamente para eso. La herramienta utiliza datos en tiempo real de la cadena de suministro para predecir la escasez de medicamentos y su duración. Según TraceLink, el sistema puede hacer predicciones con hasta 90 días de antelación con una precisión superior al 80%. Sin embargo, cosas como el cierre de Intas pueden ser difíciles de predecir. Cuando los inspectores de la FDA registran infracciones, la agencia no siempre hace públicos los resultados a su debido tiempo. "Un informe de inspección o una carta de advertencia de la FDA suelen demorarse varios meses", sostiene Ganio.

La tecnología de fabricación avanzada también podría ayudar a frenar la escasez. Por ejemplo, la impresión de fármacos en 3D, la supervisión automatizada para detectar equipos que no funcionen correctamente y la fabricación continua en lugar de la producción por lotes, más eficiente pero costosa de implantar.

Pero estas soluciones tecnológicas no abordarán la raíz del problema. Los fabricantes de genéricos necesitan más incentivos para centrarse en la calidad, no sólo en el coste. "La única información de la que [actualmente] dispone cualquiera en la cadena de suministro es el precio", afirma Socal. Si los compradores de medicamentos tuvieran una métrica relacionada con la calidad —por ejemplo, calificaciones más altas para los fabricantes que nunca han tenido problemas de calidad y calificaciones más bajas para las plantas que han tenido infracciones de fabricación— podrían incorporarla a sus decisiones de compra. La FDA podría ayudar a ponerlo en práctica. De hecho, la agencia lleva años intentándolo. O los propios compradores podrían exigir a las empresas que hicieran públicas sus calificaciones en los contratos.

Ninguna de las soluciones propuestas será fácil o sencilla, pero se necesitan con urgencia. "Hay vidas en juego", afirma Socal. "La salud pública en EE UU depende de una cadena de suministro de medicamentos que funcione y sea fiable".

Más información del archivo de MIT Technology Review

Los sistemas de fabricación portátiles podrían proporcionar medicamentos bajo demanda en caso de escasez, como un generador de reserva para la industria farmacéutica, informó Mike Orcutt en 2016.

Ya en 2013, Karen Weintraub escribió sobre la carrera entre dos gigantes de la Biotecnología para inventar nuevas formas de fabricar fármacos biológicos.

¿Puede la IA ayudar a las farmacéuticas a desarrollar mejores medicamentos? Will Douglas Heaven tiene la historia desde principios de este año (también escribió sobre la búsqueda del uso de la IA en biotecnología en diciembre de 2022). 

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