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Robótica

Un robot fácil de enseñar y programar para trabajar en la pequeña y mediana empresa

P-Rob2 es un brazo mecánico apto para distintas tareas que aspira a convertirse en el nuevo PC para las PYME, pero su precio aún es algo elevado

  • por José Carlos Sánchez | traducido por
  • 29 Enero, 2016

En los albores de la computación, el uso de los ordenadores (fundamentalmente debido a su precio) se limitaba a los centros de investigación. Ahora, resulta fácil encontrarlos en casi todos los puestos de trabajo y hogares (en los países desarrollados). La empresa suiza F&P Robotics ha decidido hacer lo mismo con los robots de trabajo, para que puedan ser asequibles a cualquier proceso industrial, sea cual sea su tamaño. Y para ello ha creado P-Rob2, un autómata presentado ayer en la feria Global Expo Robot, que está celebrando su primera edición en Madrid (España).

Foto: Detalle de una pinza de P-Rob2. Crédito: MIT Technology Review en español.

Para que un mismo robot pueda ser utilizado en distintos entornos de trabajo y cubrir distintas necesidades, este debe ser capaz de adaptarse a cada tarea. Lo que evita tener que adquirir uno distinto para cada proceso. Así, la máquina es capaz de aprender un movimiento desde un ejemplo realizado manualmente, que queda grabado en el software para que pueda repetirlo en el futuro sin supervisión humana. Por ejemplo, si se busca la función de agarre, solo hay que guiar manualmente al robot una vez para que aprenda hacerlo. La idea, explican, es convertir al robot en un tercer brazo del trabajador: ayudarle a mover, sostener o cualquier otra función que puedan realizar sus pinzas. Además, el software incluye diversas funciones y movimientos prediseñados que se pueden ampliar y modificar las opciones. Su control desde el ordenador se ejecuta a través de una interfaz llamada myP que se conecta mediante wifi al autómata.

Esta versatilidad de acciones y su sencillez permite que P-Rob2 ya esté funcionando en distintos sectores en labores relacionadas con la manipulación de materiales, el envasado y los trabajos de laboratorio. Este es el perfil de las empresas que ya se han lanzado a comprar una unidad. El ingeniero de proyecto de FP Robotics, Charles de Castelbajac, asegura que ya ha vendido "siete u ocho ejemplares a distintas empresas". El responsable confirma que se trata de compañías "pequeñas y medianas", puesto que "las grandes industrias sí que podrían plantearse toda una nueva organización del trabajo".

Además de su sencillo funcionamiento, el P-Rob no necesita una estación de control adicional al brazo sino que se opera directamente desde un ordenador. Su montaje también busca la eficacia. Según la documentación de la empresa, puede montarse e instalarse en menos de 10 minutos. Tanto el PC para operarlo como la unidad de alimentación están integrados en la base. El peso final del brazo varía desde los 15 hasta los 20 kilos, en función de lo que se haya personalizado y a lo que habría que sumarle el peso del cabezal.

Foto: Aspecto de la interfaz de control de P-Rob2. Crédito: MIT Technology Review en español.

Respecto al precio, la estructura principal cuesta 25.000 euros, la cabeza rotora donde se enganchan las pinzas supone otros 3.000 euros. Las pinzas, parte final del brazo, van desde los 400 euros las más sencillas hasta las más elaboradas, que pueden incluir sensores u otro tipo de avances, y que rondarían hasta los 2.000 euros. Un total relativamente costoso que podría explicar el bajo número de unidades vendidas. Sin embargo, desde FP Robotics apelan a un ahorro a largo plazo gracias a la automatización de tareas.

Robot inteligente

Los siguientes pasos de la compañía contemplan el desarrollo de un sistema de inteligencia artificial (IA) de modo que un único brazo pueda trabajar con varias máquinas a la vez. La idea es que el fabricante pueda rodear a P-Rob2 con diferentes máquinas de un mismo proceso. "La idea es que, a partir del diseño de una red neuronal con las diferentes máquinas, el robot calcule el porcentaje de ocupación de cada una y pueda decidir qué tarea es la mejor para realizar a continuación", explica uno de los representantes de la empresa, Patrick Schmid.

Para el responsable, este sistema de aprendizaje sería el elemento diferenciador frente a la competencia. Según sus propias palabras: "Queremos lograr que sea la máquina quien decida qué acción es mejor llevar a cabo y aplicar eso en las distintas empresas". Y espera poder desarrollar un sistema para comercializarlo antes de que acabe este año.

Robótica

 

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