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Un ejército de voluntarios para un mayor escrutinio gubernamental

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Un grupo de voluntarios por intenet trabaja para hacer que el gobierno de los EE.UU. sea más responsable de sus actos.

  • por David Talbot | traducido por Francisco Reyes
  • 30 Julio, 2009

Una nueva iniciativa web promete hacer un seguimiento de las fuentes de las asignaciones de fondos, compilar bases de datos con las publicaciones en Twitter de los legisladores estatales, y mejorar los intentos de la administración Obama por hacer que el gobierno esté más abierto al público.

“El gobierno saca una tonelada de información que es realmente interesante y nos da una idea de lo que se está haciendo, pero la gente es incapaz de entender dicha información,” afirma Clay Johnson, director de Sunlight Labs, una división de Sunlight Foundation, un grupo gubernamental dedicado a la transparencia y con sede en Washington, DC.

La fundación ya se ha puesto en contacto con desarrolladores de código abierto para que ayuden a procesar los, a menudo, crípticos y fragmentados datos que emite el gobierno. “Estamos haciendo todo lo posible para celebrar la apertura de estos datos—y hacerlo de tal forma que resulte útil,” afirma Johnson.

El grupo ha logrado levantar un ejército de voluntarios web para que analicen toda la información emitida por el gobierno. Las asignaciones del Congreso—fondos para proyectos insertados de forma anónima como partidas en varios proyectos de ley, sin ningún tipo de vista administrativa o revisión—son gran parte del enfoque inicial. En 2004, los miembros del Congreso redactaron más de 14.000 con un coste superior a los 50 mil millones de dólares. A nivel técnico, es posible encontrar las fuentes de la asignaciones, pero esto supone pasar por todas las 535 páginas webs del Congreso y leer los PDFs publicados que contengan la solicitud de asignación de fondos.

El nuevo cuerpo de élite dedicado a la transparencia de Sunlight Labs invita a los usuarios a registrase y unirse al análisis colectivo de esta información. A los usuarios se les ofrecen los PDFs y se les pide que los lean cuidadosamente, para que después introduzcan la información pertinente—la fecha y la cantidad en dólares de una petición, el nombre del solicitante, la descripción del proyecto, etcétera—en unos campos de datos de la pantalla. Después, todo esto se convierte en una base de datos en la que se puede hacer búsquedas.

Otro proyecto de trabajo tiene como objetivo hacer un seguimiento de las declaraciones en Twitter de todos los legisladores estatales. A los voluntarios también se les pide introducir las direcciones de Twitter de los senadores estatales y los representantes; Sunlight Labs busca verificación por parte de tres o cuatro personas para asegurarse de que la dirección es correcta, y después empieza a registrar los tweets (los mensajes cortos enviados por Twitter) de los legisladores.

El proyecto está en su fase más inicial, pero teniendo estos datos al alcance de la mano se podrán hacer búsquedas en los tweets de aquellas palabras que los legisladores utilizan con más frecuencia, así como encontrar sus declaraciones ordenadas por tema y fecha. También podría ser posible comparar sus tweets con declaraciones hechas en otros contextos, tales como los discursos que se encuentran grabados en el Registro Federal.

El lanzamiento del proyecto prácticamente coincidió con el lanzamiento a principios de este mes de un proyecto de la Casa Blanca para medir el progreso de los proyectos de tecnología de la información (IT) en varias agencias federales. El nuevo Tablero de IT, disponible al público en internet, permite a los usuarios ver qué proyectos de IT están siendo desarrollados, verificar su estado y hacer llegar comentarios a los directores de información de las distintas agencias federales.

La herramienta sirvió para desvelar retrasos especialmente asombrosos en la Administración de Veteranos, por lo que la Casa Blanca detuvo 45 proyectos que se habían pasado de presupuesto o de fecha de entrega, y así poder examinarlos. “Fuimos capaces de identificar estos contratos, en parte, gracias a la nueva herramienta,” escribió Vivek Kundra, el director de información de la Casa Blanca, en su blog a principios de julio.

“El tablero puede que sea la punta de un iceberg que traiga consigo una nueva era de transparencia en cuanto al gasto público,” afirma Andrew Rasiej, fundador del Foro de Democracia Personal, una página web que cubre temas políticos y de tecnología. “Una vez que la gente se habitúe a que este tipo de información sea tan rápidamente accesible, solicitarán que se haga lo mismo con el resto del gasto federal, y el genio acabará por salir completamente de la botella.”

Sin embargo, el tablero de IT también muestra las limitaciones de los intentos del gobierno por abrirse al público, afirma Johnson. Ayuda a que los usuarios encuentren a los principales receptores de los fondos, pero no a los subcontratistas. Es más, no resulta fácil discernir los orígenes de los contratos o su distribución geográfica, y es casi imposible ver cómo están conectados a los políticos. “El tablero IT es una herramienta para que el gobierno se haga sus propias auditorías, pero no es precisamente una buena herramienta para que la usen los ciudadanos,” afirma Johnson, y añade que el ejército de voluntarios dedicados a la transparencia podrían solucionar ese problema. Señala que el tablero está basado en unos formularios gubernamentales que sirven para hacer un seguimiento del progreso de los contratos gubernamentales y los objetivos alcanzados. Estos formularios, que están disponibles en la página web, podrían acabar siendo una mina de oro para los análisis que se lleven a cabo en el futuro, afirma.

Por ejemplo, es posible extraer los nombres de todos los contratistas y subcontratistas a partir de estos formularios y encontrar su localización geográfica, para ver si resulta que viven en un distrito del congreso específico. Es también posible hacer un seguimiento de las contribuciones realizadas a los legisladores, identificando a los miembros de los consejos de empresa a partir de los documentos de la Comisión de Acciones y Bolsa, y después comparándolos con los nombres contenidos en los registros de donaciones en campaña de la Comisión de Elecciones Federales. Gracias a los propios análisis del tablero, puede que sea posible averiguar qué compañías están teniendo un rendimiento más bajo y con qué políticos guardan una relación más estrecha.

“El tablero de IT es sólo una forma más de analizar los datos,” afirma Raseik, “y demuestra que el gobierno está intentando asociarse con el público para lograr más transparencia.” “Grupos como Sunlight Foundation y otros similares tienen que aprovechar esta iniciativa gubernamental y hacer que los datos disponibles sean aún más sencillos de entender para el bien común del público.”

Mientras tanto, y si resulta que trabajas para el gobierno, ten cuidado con lo que pides, y fíjate bien en lo que publicas en Twitter.

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