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Biomedicina

TR10: Terapia génica 2.0

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Los científicos han resuelto problemas fundamentales que estaban obstaculizando curas para raras enfermedades hereditarias. Ahora averiguaremos si el mismo enfoque será capaz de abordar el cáncer, las enfermedades cardiovasculares y otras enfermedades comunes

  • por Emily Mullin | traducido por Teresa Woods
  • 23 Febrero, 2017

Crédito: Armando Veve.

Avance

Las primeras terapias génicas están en proceso de aprobarse en Estados Unidos, y hay más de camino.

Por qué importa

Miles de enfermedades derivan de un único gen. Nuevos tratamientos podrían curarlas.

Actores claves

- Spark Therapeutics

- BioMarin

- BlueBird Bio

- GenSight Biologics

- UniQure

Disponibilidad

Ya

Cuando Kala Looks dio a luz a gemelos en enero de 2015, ni ella ni su marido, Philip, sospechaban que uno de ellos tenía una mutación mortal en sus genes. Con tres meses de edad, su hijo Levi fue diagnosticado de inmunodeficiencia combinada grave (SCID, por sus siglas en inglés), que deja al cuerpo indefenso contra las infecciones. La sangre de Levi tenía muy pocas células inmunes esenciales para combatir las enfermedades. Pronto las perdería y quedaría totalmente desprotegida. Kala y Philip empezaron a desinfectar su casa frenéticamente para mantenerle con vida. Se deshicieron del gato, rociaron todas las superficies con Lysol [NdT: un popular producto de limpieza en Estados Unidos] e hirvieron los juguetes de los niños para esterilizarlos. Philip se colocaba una mascarilla quirúrgica al volver de trabajar.

Al principio, Kala y Philip creían que su única opción era un trasplante de médula ósea para Levi, pero no pudieron encontrar un donante compatible. Entonces se enteraron de una terapia génica experimental en el Hospital Infantil de Boston (EEUU) que intentaba tratar a niños como Levi al reemplazar el gen responsable de destruir su sistema inmune. Kala recuerda: "Pensé, esto no es real. De ninguna manera va a funcionar". Pero los Looks volaron a Boston desde su casa en Michigan (EEUU) en mayo de 2015. Días después, Levi recibía una inyección de la terapia. Desde entonces es un niño normal y hasta ha alcanzado una altura mayor que su hermano gemelo. Los niños nacidos con SCID no suelen superar los dos años de vida. Ahora, un tratamiento de dosis única ofrece una cura para pacientes como Levi Looks.

Los investigadores llevan décadas intentando cumplir el sueño de la terapia génica. La idea es elegante: se utiliza un virus modificado para entregar copias sanas de un gen a pacientes con versiones defectuosas. Pero hasta hace poco había generado más decepciones que éxitos. Todo el campo se vio ralentizado en 1999 cuando un paciente de 18 años que padecía una enfermedad hepática, Jesse Gelsinger, murió durante un experimento con una terapia génica. 

Pero ahora se han resuelto unos puzles fundamentales y las terapias génicas están listas para curar trastornos genéticos devastadores. Dos terapias génicas para enfermedades hereditarias (Strimvelis para una forma de SCID y Glybera para un trastorno que hace que la grasa se acumule dentro del riego sanguíneo) ya han sido aprobadas en Europa. En Estados Unidos, Spark Therapeutics podría ser la primera empresa en llegar al mercado con su tratamiento para una forma progresiva de ceguera. Otras terapias génicas en desarrollo podrían ofrecer curas para la hemofilia y para un debilitante trastorno cutáneo llamada epidermólisis bullosa.

Pero arreglar enfermedades raras podría ser sólo el principio. Actualmente hay ensayos clínicos en curso analizando terapias génicas contra entre 40 y 50 enfermedades diferentes, según la pediatra y científica de la Universidad de Stanford (EEUU) Maria-Grazia Roncarolo, que dirigió los primeros experimentos con terapias génicas en Italia para Strimvelis. Es un aumento frente al puñado de trastornos que abarcaban hace 10 años. Y además de tratar dolencias causadas por el mal funcionamiento de los genes, los investigadores intentan modificar estas terapias para enfermedades más comunes, como el alzhéimer, la diabetes, las enfermedades cardiovasculares y el cáncer. El genetista de la Universidad de Harvard (EEUU) George Church asegura que algún día todos podremos someternos a terapias génicas para combatir los efectos del envejecimiento.

Las primeras terapias génicas fracasaron en parte por el mecanismo de entrega. En 1990, una niña de cuatro años con una versión de SCID fue tratada por científicos de los Institutos Nacionales de la Salud de Estados Unidos, que le extrajeron glóbulos blancos a los que introdujeron copias normales de su gen defectuoso y se los reinyectaron una vez corregidos. Pero los pacientes que se sometieron después de ella acabaron desarrollando leucemia. El nuevo material genético y el virus utilizado para llevarlo hasta las células se depositaron en el lugar equivocado del genoma, lo que activó genes que provocan el cáncer en algunos pacientes. En el caso de Gelsinger, el virus utilizado para transportar genes funcionales a sus células puso su sistema inmune a funcionar a toda marcha, lo que provocó una insuficiencia orgánica múltiple y la muerte cerebral.

Los investigadores de terapias génicas han superado muchos de esos problemas gracias a unos virus más eficientes en el transporte de nuevo material genético a las células.

Pero quedan varios retos sin resolver. Aunque se han desarrollado terapias génicas para varias enfermedades relativamente raras, desarrollar tales tratamientos para enfermedades más comunes que tienen complejas causas genéticas resultará mucho más difícil. Con enfermedades como la SCID y la hemofilia, los científicos conocen la mutación genética responsable. Pero enfermedades como el alzhéimer, la diabetes y la insuficiencia cardíaca implican múltiples genes, y ni siquiera son los mismos en todos los pacientes.

No obstante, para Kala y Philips Looks los éxitos de la terapia génica ya son un hecho. Un tratamiento del que nunca habían oído hablar libró a su hijo de una horrible enfermedad.

Evolución de las terapias génicas

Foto: Década de 1960: El concepto de terapia génica emerge cuando unos científicos descubren que se puede emplear enzimas para cortar secuencias de ADN y juntarlas dentro de tubos de ensayo. Crédito: Chris Ware (Getty Images).

Foto: Década de 1970: Unos científicos experimentan con virus para introducir genes nuevos en animales. Crédito: Fox Photos (Getty Images).

Foto: 1990: Una niña de cuatro años (vista en la foto) es tratada de SCID, una enfermedad genética que la habría dejado indefensa contra las infecciones. Pero otros niños con la misma enfermedad acaban desarrollando leucemia por una terapia génica distinta. Crédito: Cortesía del Immune Deficiency Foundation.

Foto: 1999: Jesse Gelsinger, de 18 años, se convierte en el primer paciente en morir durante un ensayo clínico de una terapia génica.Crédito: Cortesía de la familia Gelsinger.

Foto: 2007-2008: Pacientes con una enfermedad retiniana hereditaria llamada amaurosis congénita mejoran su visión tras recibir un tratamiento de terapia génica. Sin embargo, años más tarde los investigadores informarán en la revista New England Journal of Medicine de que la vista de algunos pacientes ha empezado a empeorar. Crédito: Mikal Haggstrom.

Foto: 2012: La Agencia Europea del Medicamentos aprueba la primera terapia génica para tratar una enfermedad hereditaria. Glybera, el fármaco trata la deficiencia de lipoproteinlipasa, hace que la grasa se acumule dentro de la sangre. Crédito: Cortesía de Unicure.

Foto: Mayo de 2016: Reguladores europeos aprueban Strimvelis, la segunda terapia génica para una enfermedad hereditaria contra una forma de SCID. Crédito: Mysterie Martin (Wikimedia).

Foto: 2017 o 2018: Una terapia génica para una enfermedad hereditaria podría ser aprobada en Estados Unidos por primera vez. Crédito: Eric Piemont (Getty Images).

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