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Charles Fracchia, 26

Su infraestructura de laboratorio inteligente reduciría los errores que ‘falsean’ la investigación biomédica

  • Por Elena Zafra

En 2015 un estudio reveló que los científicos estadounidenses gastan 28.000 millones de dólares anuales (unos 25.000 millones de euros) en investigación biomédica básica irreproducible. Es decir, los resultados de estos experimentos no se pueden repetir con éxito. Esta irreproducibilidad, causada por omisiones o errores en la recogida y análisis de datos y en los protocolos de laboratorio, entre muchos factores, lastra el avance de la ciencia. Automatizar la investigación biomédica puede ayudar a abordar el problema, pero hay infinidad de bioprocesos que siguen dependiendo de humanos falibles y de la influencia de parámetros que hoy en día no se están midiendo y controlando.

Ante la imposibilidad de automatizar ciertas labores, el emprendedor Charles Fracchia propone un enfoque complementario: "Mejorar al investigador en su contexto y en su flujo de trabajo". Para ello, ha fundado BioBright, una plataforma de hardware y software que registra de forma pasiva lo que sucede en el laboratorio, lo ordena en una línea de tiempo y muestra los datos en una sola interfaz. Su propuesta de una "infraestructura de laboratorio inteligente" le ha convertido en uno de los ganadores de los Innovadores menores de 35 Bélgica 2016 de MIT TechnologyReview.

Algunas instituciones públicas de investigación y fabricantes de equipo biomédico ya lo están probando. BioBright envía un Raspberry Pi con hardware propio para vincular el entorno local del laboratorio con la infraestructura de software de BioBright en la nube. También venden sensores preconfigurados que se comunican con este ordenador para enviar los datos. Por ejemplo, un hardware que recoge de forma inalámbrica la variabilidad en la temperatura de la muestra en un tubo Eppendorf. Este dato afecta al éxito de los experimentos, pero hasta ahora no había sensores diseñados para recogerlo. En muestras más pequeñas en placas de ensayo usan cámaras de infrarrojo cercano para obtener este dato (crucial, por ejemplo, para las farmacéuticas).

Otra de sus funcionalidades es una especie de Dropbox para gestionar los datos generados en los ordenadores de los instrumentos de laboratorio. En lugar de tener que moverlos desde cada instrumento y sincronizarlos, lo que causa errores, el investigador solo tiene que arrastrar y soltar el archivo en una carpeta activa para que los datos sean cifrados y enviados a los servidores de BioBright, donde serán procesados. Luego podrá verlos y modificarlos desde la interfaz web, asociados con los demás datos experimentales, en un solo lugar.

Para el investigador del CNRS (Francia) y juez de Innovadores menores de 35 Bélgica 2016, Karim Benchenane, BioBright es "extremadamente original". El experto considera que podría ofrecer "una verdadera mejora de la forma de llevar a cabo las investigaciones biomédicas en laboratorios públicos y farmacéuticas".

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