.

Fernando Ávila, 34

Su diminuto robot rastrea el colon para detectar zonas cancerosas y extirparlas sin necesidad de una segunda intervención

  • Por Elena Zafra

El aparato digestivo concentra el 40% de las muertes por cáncer en Chile. El colorrectal es el segundo más mortífero, después del de estómago, y las posibilidades de supervivencia de los millones de pacientes que lo padecen en el mundo dependen en gran medida de un diagnóstico temprano. Para detectarlos se realiza una colonoscopia, en la que se introduce por el ano un tubo flexible con una cámara llamado endoscopio. Un médico experto ve las imágenes que capta en una pantalla y trata de identificar zonas de tejido anormal. El problema es que, en sus fases más tempranas, una de las lesiones características de este tipo de cáncer es pequeña y plana, lo que dificulta su detección por el ojo humano. "Casi la mitad pasan inadvertidas y, por ello, una de cada cinco colonoscopias falla en detectar lesiones precancerosas", explica el médico chileno Fernando Ávila.

Este joven ha creado un dispositivo robótico llamado EndoDrone que permite mejorar la detección de las lesiones precancerosas más escurridizas. Además, gracias a él es posible extirpar áreas sospechosas sobre la marcha, sin necesidad de someter al paciente a otra intervención. Gracias a este avance Ávila, que es también máster en Robótica Médica e Intervenciones Guiadas por Imágenes por el Imperial College de Londres (Reino Unido), se ha convertido en uno de los ganadores de Innovadores menores de 35 Chile 2016 de MIT Technology Review en español.

El EndoDrone es un accesorio fácilmente acoplable a cualquier endoscopio actual. El enfoque de Ávila consiste en utilizar el endoscopio ya introducido en el colon del paciente como una vía de un tren sobre la que el EndoDrone se desplaza. Está dotado de ocho sensores de bajo coste que giran en la punta. Una vez que ha avanzado sobre el endoscopio hasta su extremo, abre sus sensores como un paraguas y comienza a retroceder, girando y mapeando el tejido del interior del colon, milímetro a milímetro. Usar el endoscopio como guía facilita al endoscopista la navegación del dispositivo por el tracto intestinal.

Los sensores del EndoDrone son muy sencillos: unos filamentos de fibra óptica que iluminan el tejido. Los fotones penetran en las distintas capas, rebotan y vuelven al dispositivo donde son captados por otras fibras. Ávila obtiene así una "firma óptica", es decir, "la medida de cómo unos colores se reflejan más que otros dentro del tejido". Esta información le permite reconstruir, mediante técnicas de inteligencia artificial, un mapa tridimensional detallado del interior del órgano donde aparecen destacadas las zonas sospechosas. "La simplicidad del sensor no te limita si tienes una forma inteligente de moverlo", resume el joven.

Una vez detectadas estas áreas sospechosas, el médico puede mover el endoscopio hasta ellas, obtener una muestra del tejido precanceroso (para mandarlo a analizar), o extirparlo en ese momento sin necesidad de una segunda intervención. Para ello se emplea un instrumento de resección incorporado al propio endoscopio.

Otras técnicas de diagnóstico como los análisis de sangre y de heces (donde se pueden identificar biomarcadores), y las cápsulas endoscópicas, que se tragan y recogen imágenes del tracto digestivo, requieren que al final el paciente deba someterse a una colonoscopía para extirpar tejido problemático. Con el dispositivo de Ávila esto podría hacerse a la vez, lo que supone ahorrar costes, tiempo y molestias para el paciente y al médico.

"En Chile hay un déficit de 5.500 médicos especialistas en endoscopía, necesarios para poder tener un programa real de prevención de cáncer de colon", afirma Ávila. En el futuro, gracias a su dispositivo, quizá no necesitarían personal tan especializado para la detección: un enfermero o auxiliar podría manejar fácilmente un EndroDrone. También podría usarse para cánceres de esófago, una zona que Ávila considera aún más sencilla de explorar, ya que se trata de un conducto sin pliegues.

Para el presidente de Crystal Lagoons Corp, Fernando Fischmann, juez de los premios Innovadores menores de 35 Chile 2016, el EndroDrone es "una innovación muy ingeniosa  que tiene el potencial para marcar la diferencia en la detección del cáncer colorrectal".

Descubre todos los proyectos de los ganadores de Innovadores menores de 35 Chile 2016