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Judit Cubedo, 32

Ha creado un kit para identificar una proteína marcadora con el que diagnosticar el infarto en fases más tempranas

Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte de hombres y mujeres en todo el mundo. Se gestan durante años de forma silenciosa, con el progresivo depósito de grasas en las paredes de las arterias. Finalmente, en el caso de la más conocida, el infarto agudo de miocardio, un coágulo se desprende de esa pared, circula por el cuerpo y obtura una arteria coronaria. Es entonces cuando la falta de riego en el tejido del corazón -lo que se conoce como isquemia coronaria- comienza a provocar dolor y la enfermedad se manifiesta. Por desgracia, cuando los pacientes llegan al hospital aquejados de este dolor el daño puede ser ya irreversible debido a la muerte -o necrosis- de tejido cardiaco.

¿Es posible identificar a las personas con más riesgo de sufrir uno de estos episodios y reaccionar más rápido ante ellos? Según Judit Cubedo, una joven investigadora que está trabajando en un nuevo enfoque para diagnosticar precozmente del infarto, lo ideal sería "detectar el daño en el tejido causado por la isquemia, antes de que se dé la necrosis".

Esta joven bióloga, formada en la Universidad de Barcelona (España), se refiere a que en la práctica clínica la única forma de diagnosticar un ataque al corazón pasa por detectar en sangre niveles altos de unas proteínas llamadas troponinas, que son indicadoras de necrosis. Pero el organismo libera troponinas cuando el tejido ya ha sufrido un daño grave debido a la falta prolongada de riego. Por eso, para ganar tiempo al infarto, hay que buscar otras pistas.

En esta línea, Cubedo, que actualmente trabaja en el Centro de Investigación Cardiovascular (CSIC-ICCC, España), ha identificado un nuevo marcador de la fase temprana del inicio del dolor, antes de que se haya dado una necrosis irreversible. Se trata de la proteína APO J glicosilada cuyos niveles disminuyen durante las primeras fases de la isquemia. Tal y como explica Cubedo, la forma glicosilada de esta proteína es la más abundante en la sangre y la que presenta una estructura más madura para realizar sus funciones fisiológicas. Sin embargo, ante la falta de riego, el cuerpo libera más cantidad de APO J sin glicosilar, una forma inmadura de la misma. La hipótesis de Cubedo es que mediante la observación del cambio en los niveles de la APO J glicosilada es posible detectar que se ha producido isquemia y sospechar puede haber un infarto en marcha.

Detección rápida y precisa

Cubedo publicó su investigación sobre las formas de Apo J y su posible uso como biomarcadores en el infarto en la revista Journal of Proteome Research en 2011. Desde entonces está realizando estudios de validación de su método para la detección de las formas glicosiladas y ha desarrollado y patentado un prototipo de kit de diagnóstico para trasladar esta posibilidad al ámbito clínico.

Hasta el momento, los métodos para medir el nivel de glicosilación de una proteína (es decir, cuantificar los azúcares pegados a ella) son demasiado caros y complejos para ser usados con frecuencia por los médicos. Por otro lado, Cubedo explica que aunque existen kits comerciales que miden la "forma total" de la Apo J -que incluye sus formas glicosilada y no glicosilada- el suyo es el único que permite medir específicamente la forma madura. De esta manera puede detectar en los pacientes el marcado descenso en su proporción característico de las fases tempranas de infarto. Además, afirma que podría servir para hacer "una estratificación del riesgo", es decir, distinguir pacientes que evolucionarán peor o mejor e "incluso predecir mortalidad", añade.

La investigadora ha utilizado este prototipo para analizar muestras de 200 pacientes que han ingresado con dolor isquémico en el Hospital de San Pablo en Barcelona. Una vez finalice la fase de validación del método, Cubedo espera convertir su prototipo (que tarda unas horas en analizar las muestras) en un dispositivo POC (siglas en inglés de Point-of- Care), es decir, en un aparato que ofrezca un resultado más rápido y pueda utilizarse de forma rutinaria en los hospitales.

En opinión de la directora de Gestión de Alianzas en SPA, Alicinda Nascimento, que es miembro del jurado de los premios MIT Technology Review Innovadores menores de 35 España, Cubedo ha propuesto "un enfoque interesante" para el diagnóstico precoz del infarto agudo de miocardio que tiene "un alto potencial para ofrecer una nueva perspectiva a los pacientes afectados".

Aunque por ahora la joven está trabajando en la medición del balance entre APO J glicosilada y no glicosilada por sus implicaciones en el infarto, espera que su sistema pueda extrapolarse en el futuro a otras patologías, como las neurodegenerativas, aprovechando que muchas proteínas del organismo relacionadas con ellas dependen de la glicosilación para ser funcionales. - Elena Zafra

Aquí puedes ver el vídeo de la presentación de su proyecto en EmTech España 2014