Experto en ingeniería de péptidos para resolver problemas médicos, también ha desarrollado un método para convertir las proteínas tóxicas, como una presente en el veneno de avispa, en una sustancia antimicrobiana. Y ha extraído enormes bases de datos de proteínas del cuerpo humano para descubrir moléculas capaces de matar microbios dañinos.
De la Fuente, quien siempre ha estado fascinado por los microbios y su supervivencia, cuenta: "Me levanto cada día pensando en todas las personas que mueren a causa de infecciones tratables, e intento encontrar soluciones".
Además de desarrollar antibióticos por ordenador, De la Fuente, que es profesor asistente en la Universidad de Pensilvania (EE. UU.), espera usar el mismo enfoque para encontrar proteínas implicadas en trasto os psiquiátricos como la depresión y la ansiedad y modificarlas para influir en la función cerebral y en el comportamiento.

