La aplicación de estos métodos agrícolas tradicionales en zonas tropicales desperdicia demasiados recursos, aumenta los costes para los agricultores y es perjudicial para el medio ambiente debido al uso excesivo de productos químicos.Por esta razón, el joven innovador costarricense Sergio Ballester decidió confiar en la tecnología a través de su empresa, INDIGO Drones, que utiliza un software de aprendizaje automático que permite a un ordenador aprender sobre la marcha y mejorar sus resultados en iteraciones posteriores.
Los drones de Ballester toman fotografías aéreas de la zona de cultivo y capturan datos a través de sus sensores. Posteriormente, estas imágenes se procesan para generar predicciones cada vez más precisas.
Actualmente, INDIGO Drones ofrece servicios de previsión del comportamiento de los cultivos de arroz y piña en Costa Rica».

