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Ilustración de Ms. Tech; Balanzas de Chris Potter | Flickr

Ética

'Blockchain' necesita su propio subcampo de ética y lo necesita ya

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Aunque todavía generan poco interés, cada vez más entidades importantes como gobiernos, bancos y grandes empresas empiezan a trabajar con cadenas de bloques. Investigar y desarrollar la tecnología tendrá consecuencias y debemos empezar a tener en cuenta cuáles son, según los expertos

  • por Mike Orcutt | traducido por Ana Milutinovic
  • 23 Enero, 2020

A primera vista, la palabra "ética" puede parecer fuera de lugar al lado de "blockchain" (término en inglés para cadena de bloques). Y es que el mundo de las criptomonedas es bastante más famoso por sus numerosos fraudes y estafas. Pero un pequeño grupo de académicos defiende que aplicar ética a las cadenas de bloques no solo es lógico sino necesario.

Si existen razones para creer que blockchain marcará una diferencia significativa en la sociedad, entonces la tecnología debe merecerse su propio campo de ética, al igual que la biotecnología, la inteligencia artificial y la tecnología nuclear. Así lo afirma el director de impacto social a largo plazo y de comunidad de la Iniciativa de Moneda Digital del MIT (EE. UU.) Rhys Lindmark

Lindmark sacó este tema por primera vez en la cumbre Cryptoeconomic Systems Summit del grupo, celebrada a finales del año pasado. El encuentro reunión a desarrolladores de blockchain, economistas, ingenieros financieros, abogados y otros representantes de las disciplinas académicas relevantes para esta tecnología. Fue un intento de sentar las bases para un nuevo campo académico centrado en los muchos aspectos interdisciplinarios del desarrollo de cadenas de bloques. De hecho, su ética podría considerarse como un subcampo de la tecnología. Lindmark lo describió como "un grupo de personas dedicadas a la pregunta: ¿Cómo podemos influir positivamente al desarrollo de esta tecnología?"

El interés por blockchain todavía es limitado. El valor del mercado de criptomonedas es minúsculo en comparación con el valor de los tradicionales mercados de inversión globales. Y su influencia en el sistema financiero mundial es muy escasa. Y es que las criptomonedas todavía son vistas, principalmente, como una forma de obtener ganancias al especular sobre sus precios tan volátiles.

Pero puede que eso ya esté cambiando. Las principales grandes instituciones como Fidelity Investments e Intercontinental Exchange [propietaria de la Bolsa de Nueva York (EE. UU.)] ya han adoptado la tecnología. Facebook quiere lanzar su propia moneda digital global. Y varios bancos centrales también parecen interesados en entrar en este negocio.

Por eso, para Lindmark, al igual que otros campos de "ética tecnológica", el campo de la ética blockchain debería examinar lo que la tecnología es capaz de hacer y reflexionar sobre las posibles consecuencias. Por ejemplo, las cadenas de bloques permiten crear organizaciones "descentralizadas" o sin líderes. ¿Acaso eso significa que nadie sería responsable si algo saliera mal? En las cadenas de bloques públicas como Bitcoin, se supone que las reglas de software compartidas en la red determinan automáticamente qué comportamiento está permitido. Entonces, si un usuario explota el protocolo con ánimo de lucro sin romper esas reglas, ¿sería eso algo poco ético? Por otra parte, las monedas digitales globales como la que propone Facebook podrían cambiar la naturaleza del dinero. ¿Cómo eso podría cambiar la política y la dinámica del poder?

A corto plazo, hay una duda muy concreta relacionada con la investigación de blockchain. Al igual que las biotecnologías y las nanotecnologías, las cadenas de bloques y las criptomonedas introducen una nueva clase de "riesgos éticos" para los investigadores, según el profesor asistente en el University College de Dublín (Irlanda) Quinn DuPont

El campo de las cadenas de bloques debería trabajar para estandarizar las pautas para la investigación ética, añade. En su opinión, estudiar las redes criptográficas, por ejemplo, probar y revelar vulnerabilidades de seguridad, puede poner en riesgo el dinero de otras personas. Una de las diapositivas de la charla de DuPont, que también participó en la conferencia del MIT, mostraba una encuesta de Twitter publicada el año pasado por  el investigador de la Iniciativa para las criptomonedas y los contratos de la Universidad de Cornell (EE. UU.) Philip Daian. En ella, preguntaba a la gente si consideraba ético encargar a sus estudiantes que encontraran una vulnerabilidad en un contrato inteligente de blockchain en tiempo real. Dos tercios de los 1.262 encuestados respondieron que sí.

La investigación sobre seguridad informática más clásica se enfrenta a un dilema similar. Pero al llevar a cabo una investigación similar en una cadena de bloques, "no solo se entra en una red social ni en otro sistema relativamente importante", afirma DuPont. Y concluye: "Literalmente les enseñamos a colarse en un banco".

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