.

Energía

La extensión del crédito fiscal a renovables en EEUU logra el mejor trimestre de su historia

1

Desde octubre, el país ha instalado tres GW de energía solar fotovoltaica y prevé alcanzar los 15,4 GW a lo largo de 2016

  • por Richard Martin | traducido por Teresa Woods
  • 06 Enero, 2016

El mercado solar de Estados Unidos acaba de completar el mejor trimestre de su historia, con la previsión de haber instalado un total de tres gigavatios de capacidad solar fotovoltaica entre octubre y finales de 2015. En total, se habrán instalado unos 7,4 gigavatios de capacidad fotovoltaica a lo largo de 2015, superando así el record total del año pasado de 6,3 gigavatios, según un nuevo informe publicado el 9 de diciembre por la Asociación de Industrias de Energía Solar y producido por GTM Research.

Eso, sin embargo, sólo representa un débil goteo en comparación con el aluvión de proyectos con previsión de entrar en operación durante 2016. GTM Research prevé que el mercado se doblará con creces durante este año, llegando a los 15,4 gigavatios de energía solar instalados en 2016. A nivel mundial, se espera un crecimiento de las instalaciones solares que refleje el auge que se está produciendo en Estados Unidos. La agencia de investigación Apricum de Berlín (Alemania), calcula que se habrán instalado 54 gigavatios en todo el mundo durante 2015, y que esta cifra llegará a los 92 gigavatios de instalaciones nuevas para 2020. El primer mercado para la fotovoltaica solar será China, con 180 gigavatios de capacidad total instalados para finales de 2020, seguido por Estados Unidos (83 gigavatios) y Japón (57 gigavatios).

Los precios de los paneles solares y de otros componentes siguen cayendo. Pero el principal motivo para este esperado incremento en 2016 es el que el vencimiento de las desgravaciones fiscales a finales de este mismo año fue retrasado cuando el congreso de Estados Unidos aprobó un proyecto de ley de gastos generales que incluye una ampliación de cinco años para las desgravaciones fiscales para la inversión en proyectos de energía solar o eólica.

Establecidas por la Ley de Política Energética de 2005, las desgravaciones proporcionan un crédito fiscal del 30% del valor de los proyectos solares. Las instalaciones solares anuales han crecido al ritmo compuesto del 76% desde que la ley fue implementada en 2006. Bajo el nuevo programa, el crédito fiscal solar del 30% se mantendrá hasta 2019, para después disminuir gradualmente hasta el 10% en 2022. Después de 2022, el crédito fiscal se eliminará para instalaciones solares residenciales, y se mantendrá en el 10% para las instalaciones comerciales. En total, esta acción por parte del Congreso añadirá otros 20 gigavatios de energía solar a lo largo de los próximos cinco años, según Bloomberg New Energy Finance – más del total instalado hasta finales del 2014 –.

El crédito fiscal eólico se aplicará a proyectos que se han puesto en operación desde principios de 2015 y seguirá en efecto hasta finales de 2019, reduciéndose gradualmente, hasta desaparecer por completo en 2020.

La industria solar y sus defensores presionaron fuerte para conseguir una extensión del crédito, una posibilidad que parecía remota hasta hace un par de meses. Ahora, ya no se apresuran a sacar provecho de las desgravaciones fiscales mientras se preparan para una contracción importante de la industria en 2017. De hecho, la extensión podría tener el efecto paradójico de ralentizar las instalaciones en 2016 mientras algunas empresas retrasen los calendarios de construcción más allá de la fecha límite anterior del 31 de diciembre de 2016.

Y tendrá el efecto complementario de evitar la enorme caída que amenazaba con producirse en el 2017. GTM Research estimaba que las instalaciones en 2017 se reducirían a tan sólo 5,5 gigavatios, lo que representaría una caída del 75% desde los niveles de 2016. Seguramente se modificará esa previsión.

La nueva extensión ha impulsado el precio de las acciones de empresas solares, y sus perspectivas de futuro. Pero las turbulencias del 2015 ya habían obligado a los desarrolladores solares a adaptar y ajustar sus modelos de negocio. Empresas como SolarCity están pasando de limitarse a ser instaladores de conjuntos solares a ser proveedores de amplias soluciones que incluyen sistemas de almacenamiento energético y herramientas de gestión energética además de placas solares. Y los desarrolladores norteamericanos están acudiendo a mercados extranjeros – sobre todo en Asia y Latinoamérica – en busca de proyectos mientras se enfríe el mercado estadounidense después de 2016. La India, por ejemplo, tiene planes de construir 100 gigavatios de capacidad solar durante los próximos siete años, gran parte de ella instalada por desarrolladores norteamericanos como SkyPower y SunEdison.

Incluso mientras caigan los precios de los componentes básicos de la energía solar fotovoltaica, los desarrolladores y las empresas energéticas están añadiendo inversores inteligentes para integrar mejor los conjuntos solares con la red eléctrica, y software para ayudar a gestionar recursos solares distribuidos. La energía solar, aún sólo una pequeña fracción de la mezcla energética mundial, es probable que aumente durante las próximas décadas mientras el mundo se deshabitúe al consumo de combustibles fósiles.

Energía

  1. La IA aprende a cultivar albahaca para hacer pesto aún más sabroso

    Este proyecto del MIT es un ejemplo de la creciente tendencia que utiliza inteligencia artificial para evolucionar la agricultura en invernaderos. El enfoque consiste en controlar las variables climáticas para maximizar parámetros de las plantas como la resistencia, el sabor y el crecimiento

  2. Borofeno, el nuevo material prodigioso que podría destronar al grafeno

    Sintetizado por primera vez en 2015, este material basado en el boro es más fuerte y más flexible que su antecesor, además de ligero y muy reactivo. A pesar de que es difícil de crear y manejar, químicos, físicos y otros científicos ya están entusiasmados con sus posibles aplicaciones

  3. Las dos razones por las que el mundo sigue sin reducir sus emisiones

    Si la energía renovable es cada vez más barata y más consumida, ¿por qué 2018 cerró con más emisiones de efecto invernadero que el año anterior? Uno de los motivos es el propio cambio climático cada vez más cambiante y la otra, la reducción de la producción de energía nuclear