.

Inteligencia Artificial

El asistente de Amazon hace cada vez más cosas, pero revela lo que no puede

1

Amazon espera que el desarrollo de aplicaciones de Alexa para su altavoz activado por voz, Echo, lo convierta en un éxito comercial pese a sus limitaciones

  • por Stacey Higginbotham | traducido por Diego Soto de Lucas
  • 16 Agosto, 2016

Es increíble lo que se puede llegar a hacer hablándole a un cilindro de 23,5 cm de alto.

Echo, el altavoz doméstico de Amazon, y Alexa, su asistente activado por voz, se ponen a trabajar con solo decir "Alexa". Se puede añadir música a la lista de reproducción, pedir un Uber o jugar. Si cuenta con dispositivos domésticos conectados a internet, es posible encender las luces cuando va cargado con las compras, o ajustar el termostato sin mover un solo dedo. Es increíblemente práctico.

Se calcula que Amazon ya ha vendido unos cuatro millones de dispositivos Echo, e inspirado a Google para crear un producto del tipo "lo veo, lo quiero" llamado Google Home. El gigante del comercio electrónico está intentando animar a otras compañías para que aumenten las capacidades de Alexa integrándola en sus propios servicios.

Foto: Alexa, el asistente activado por voz de Amazon está integrado en (de izquierda a derecha) el altavoz portátil Tap, el decodificador FireTV, el altavoz Echo y el altavoz Echo Dot. Crédito: Amazon.

La idea es que, al igual que los smartphones se han vuelto más útiles y populares gracias a las apps, las aplicaciones (o "habilidades") de Alexa puedan convertir el Echo en un dispositivo mucho más potente y lucrativo para Amazon. Ya existen más de 2.000 habilidades para Echo. En la conferencia Code del pasado mayo, el CEO de Amazon, Jeff Bezos, afirmó que el estado actual de la tecnología es "solo la punta del iceberg".

Las capacidades que los desarrolladores han añadido son una muestra de las promesas de la plataforma, aunque también ponen de relieve sus limitaciones.

Muchas de las habilidades más útiles funcionan con dispositivos domésticos inteligentes. Por ejemplo, la principal empresa de domótica, Insteon, tiene docenas de elementos (bombillas, termostatos,…) que pueden controlarse a través de Echo diciendo cosas como "Alexa, baja tres grados el termostato del dormitorio principal".

Los propietarios de una cerradura inteligente August pueden echar la llave de sus puertas gracias a comandos de voz. Sin embargo, no podrán abrirla ya que August y Amazon están preocupados por las posibles implicaciones de seguridad que tendría esa capacidad. Otras aplicaciones permiten pedir una pizza a Domino's o pagar las facturas.

En el mundo empresarial, Alexa se está ganando, literalmente, su silla en la mesa de reuniones. Los clientes de Sisense, una empresa de análisis de negocios, pueden plantearle preguntas del estilo "¿Cuáles son los ingresos totales del último trimestre en Europa?". Según el CEO de Sisense, algunos clientes están instalando Echo en sus propias salas.

La empresa de software colaborativo Citrix ha introducido Echo en la oficina. Ha desarrollado una forma mediante la cual los clientes pueden reservar salas de reuniones y controlar la iluminación y el equipo, todo mediante comandos de voz. Los administradores de IT pueden pedirle a Alexa que compruebe el estado de salud de los programas de Citrix.

No obstante, Echo y Alexa tienen todavía muchas limitaciones. Una de ellas es que, a pesar de que se recomienda hablar con Alexa de forma "natural", se necesita utilizar unas palabras y una sintaxis específica. Por ejemplo, solo se le puede preguntar una cosa cada vez, así que cuando vaya a dormir no podrá decirle "Alexa, apaga las luces de las escaleras, pon el termostato a 21 grados y activa la alarma hasta las 7 de la mañana". Necesitará ordenar cada acción individualmente y esperar la respuesta.

Algunas empresas están encontrado maneras de suplir las carencias de Echo. La empresa de domótica Yonomi ha desarrollado un software que conecta varios dispositivos domésticos para que puedan controlarse todos a la vez con un solo comando de voz para Alexa. Después de unas pequeñas configuraciones, puedo decir "Alexa, pon Netflix y relájate" para que encienda la televisión, abra Netflix y baje la intensidad de las luces.

El fundador de la empresa de diseño Argodesign y anterior director creativo de Frog Design, Mark Rolston, opina que Alexa tal como existe hoy en día presenta más problemas fundamentales. Sostiene que si se pretende que en el futuro sea algo más que una novedad práctica, debe ser capaz de comunicarse con algo más que la voz, como por ejemplo información en una pantalla.

"Si Amazon continúa vendiéndolo en ese sentido, a largo plazo estará limitado", opina Rolston. "Es como el iPhone de Apple antes de [que existiera] App Store". El vicepresidente de infraestructura central de Citrix, Steve Wilson, está de acuerdo. "Mediante la voz solo se consigue una interacción muy superficial; si se quiere profundizar más, se necesitará mirar una pantalla", añade Wilson, que trabajó en la aplicaciones de su empresa para Alexa.

Aunque Amazon sí muestra algunas respuestas a través de la aplicación para móviles de Alexa, la mayoría de las veces es necesario escucharlas. Por ejemplo, no se puede preguntar a Alexa cuál es el menú de un restaurante cercano y verlo en el móvil (un vídeo promocional del próximo lanzamiento de Google Home muestra cómo el dispositivo abre otras aplicaciones como los mapas en el teléfono, pero aún no está claro cómo se mostrará esta función en el producto final).

Otro desafío de la interfaz por voz es cómo gestionar la autentificación. Actualmente, Echo ofrece la posibilidad de configurar un PIN. El usuario debe decir verbalmente el código PIN antes de realizar una compra. Sin embargo, la seguridad de un PIN solo es útil si nadie más lo oye. A modo de ejemplo, unos padres pueden no querer que sus hijos escuchen el código de Alexa para evitar que compren cosas con su tarjeta de crédito.

El sorprendente éxito de Echo le otorga a Amazon un puesto ventajoso en la parrilla de salida en la carrera para superar estos desafíos. Millones de usuarios, y las muchas empresas que trabajan para integrarse con la plataforma, servirán para que Amazon obtenga grandes cantidades de datos, los cuales podrá utilizar para inventar nuevas formas para lograr que un cilindro parlante se convierta en una parte indispensable de cada hogar.

Inteligencia Artificial

 

La inteligencia artificial y los robots están transofrmando nuestra forma de trabajar y nuestro estilo de vida.

  1. La capacidad clave que la IA aún no tiene

    La inteligencia artificial nunca alcanzará una inteligencia real hasta que no entienda la causalidad e identifique las relaciones causa-efecto que se esconden en los datos. Cuando lo logre, podríamos desarrollar un científico automatizado que indique cuáles son los experimentos más prometedores

  2. Cómo engañar a un coche autónomo para que acelere cuando no debe

    Un trozo de cinta adhesiva bastó para que las cámaras de varios modelos Tesla creyeran que una señal de velocidad marcaba un límite mayor del real. El hackeo es una prueba más de que los sistemas de aprendizaje automático pueden ser fácilmente saboteados en situaciones de peligro mortal

  3. Razones para prohibir el reconocimiento de emociones cuanto antes

    Mientras otras áreas de la IA, como la conducción autónoma, han sido bien reguladas, los usos comerciales de esta tecnología en áreas como la selección de personal y contratación son cada vez más comunes a pesar de su nulo respaldo científico y de su enorme impacto sobre la vida de la gente